31.8.15

MOORNING HAS BROKEN

Hola de nuevo, he estado desaparecida durante un tiempo y he estado jugando a ser cosas que no soy. He jugado a ser ama de casa, a ser una amargada, a ser una vaga. He jugado también a no pensar, a dejarme llevar, a comer, a comer mucho. He jugado con la ansiedad, con ser cotilla, a aparentar que me interesan puntos de vista que me son completa y absolutamente indiferentes. He jugado a que no me interesaba la política y he soñado con la persona que solía ser y que aun soy. De no ser cierto esto último no me sentiría como una mierda conmigo misma.

Me he rodeado de gente con la que no siento ningún tipo de vínculo, con la que he sido crítica durante toda mi vida y que de haber sido yo hubiera ignorado desde el minuto 0.

He dejado que me falten el respeto, que me tomen como estúpida y lo peor he dejado que me afecte, faltándome el respeto a mí misma.

¿Sabéis que os digo? QUE SE ACABÓ.

No digo que la persona que he descrito en líneas anteriores no pueda ser también yo, de hecho lo he sido, pero desde luego NO es lo que quiero ser ni lo que nunca he sido.

No sé qué mierdas me ha pasado, supongo que el proceso liminal ha desembocado en la pérdida de identidad, y sobre todo, en la pérdida de lo que yo soy y quiero ser. No me voy a mortificar más por mi actitud estos últimos meses, me merezco mi perdón y mi respeto.

Vuelvo con ganas, con ganas de cambiar y de luchar por lo que yo creo.

Quiero volver a llevar una vida sana, hacer deporte, mimarme, quiero volver a devorarme libros que no sean best seller, quiero crear un contenido diferente en YouTube, quiero demostrarle al mundo cómo soy, porque me quiero y me considero una tía cojonuda que se ha equivocado. Quiero respetarme y darles a los demás el respeto que merecen. Quiero valorar más lo que tengo y darle a los hechos la importancia que yo crea conveniente. Quiero recuperar el poder de mi vida.

Y a todas las personas que he dejado que me hagan daño en este tiempo no les voy a dar más ese poder, porque ese poder me pertenece.




YO SOY LA DUEÑA DE MI VIDA.

23.3.15

Bandera Blanca

Hoy es un día de mierda, a estos días hay que llamarlos como son, sin rodeos.

Si pudiera hacer lo que quisiera me iría derechita a la cama, no es por ser derrotista pero necesito expulsar toda ponzoña.

Hoy parece que todo está boca abajo, ayer todo parecía volver a ser como siempre ha sido entre nosotros y de repente, volvemos a Madrid y vuelve toda la mierda que nos ha envuelto de un tiempo a esta parte.

No os voy a mentir, estoy hecha polvo. Tengo ganas de desaparecer, de no existir, aunque sólo sea por un tiempo indefinido. He perdido toda esperanza, he tocado fondo…

Sabéis que siempre me ha gustado mirar el lado bueno de las cosas, pero hay veces que necesitas que la tormenta arrase con todo, se lleve el dolor y el sufrimiento, las broncas, las malas palabras y malos gestos y entonces, después de que haya llovido suficiente, después de todo… Después de todo saldrá el Sol, permitiendo que una nueva vida vuelva a resurgir, con energías nuevas y fuertes.


La guerra termina aquí, no pienso seguir luchando contra el gigante que para mí representa todo esto, me rindo.


19.2.15

Ya no tengo miedo

Estamos en un punto complicado y decisivo para nuestro futuro.

Las relaciones a veces se vuelven complicadas, y llegan a un punto crítico en la que o mejoran o se empieza a morir, y no hay término medio que valga en toda esta estructura, o empiezas a subir o empiezas te caes  estrepitosamente, jugártelo todo a un todo o nada.

Y hay veces que una no sabe qué hacer al respecto, no sabe qué decisión es la adecuada, muchas veces sí que sabe qué quiere y en el peor de los casos ni siquiera eso. Lo único que podemos hacer es que el tiempo hable y nos vaya contando cómo nos van las cosas y qué nos hace sentir esa situación.

Las relaciones si no se riegan, si no se cuidan se mueren. Nada es para siempre de por sí. 

Cuando hay cambios importantes en la vida de una pareja (sea del tipo que sea) está o se hace más fuerte o muere.

¿Morirá o se fortalecerá?


Lo único que sé es que ya no tengo miedo.