23.3.15

Bandera Blanca

Hoy es un día de mierda, a estos días hay que llamarlos como son, sin rodeos.

Si pudiera hacer lo que quisiera me iría derechita a la cama, no es por ser derrotista pero necesito expulsar toda ponzoña.

Hoy parece que todo está boca abajo, ayer todo parecía volver a ser como siempre ha sido entre nosotros y de repente, volvemos a Madrid y vuelve toda la mierda que nos ha envuelto de un tiempo a esta parte.

No os voy a mentir, estoy hecha polvo. Tengo ganas de desaparecer, de no existir, aunque sólo sea por un tiempo indefinido. He perdido toda esperanza, he tocado fondo…

Sabéis que siempre me ha gustado mirar el lado bueno de las cosas, pero hay veces que necesitas que la tormenta arrase con todo, se lleve el dolor y el sufrimiento, las broncas, las malas palabras y malos gestos y entonces, después de que haya llovido suficiente, después de todo… Después de todo saldrá el Sol, permitiendo que una nueva vida vuelva a resurgir, con energías nuevas y fuertes.


La guerra termina aquí, no pienso seguir luchando contra el gigante que para mí representa todo esto, me rindo.


19.2.15

Ya no tengo miedo

Estamos en un punto complicado y decisivo para nuestro futuro.

Las relaciones a veces se vuelven complicadas, y llegan a un punto crítico en la que o mejoran o se empieza a morir, y no hay término medio que valga en toda esta estructura, o empiezas a subir o empiezas te caes  estrepitosamente, jugártelo todo a un todo o nada.

Y hay veces que una no sabe qué hacer al respecto, no sabe qué decisión es la adecuada, muchas veces sí que sabe qué quiere y en el peor de los casos ni siquiera eso. Lo único que podemos hacer es que el tiempo hable y nos vaya contando cómo nos van las cosas y qué nos hace sentir esa situación.

Las relaciones si no se riegan, si no se cuidan se mueren. Nada es para siempre de por sí. 

Cuando hay cambios importantes en la vida de una pareja (sea del tipo que sea) está o se hace más fuerte o muere.

¿Morirá o se fortalecerá?


Lo único que sé es que ya no tengo miedo.

2.2.15

¿Cómo te sientes?

¿Cómo te sientes?

A primera vista parece muy simple… Pero es enormemente complicada de responder en muchas ocasiones, en esas ocasiones en las que miles de sentimientos-emociones se mecen en tu interior.
A pesar de su simpleza, es una pregunta de lo más importante en la vida de un individuo, ya que mediante la misma, podemos conocernos realmente, saber qué nos hace sentir una situación en concreto.

¿Cómo me siento?

Me siento nerviosa, aterrada, ilusionada y desilusionada, insegura, contenta, agobiada, preocupada, ansiosa…

Hace unos días sentía cosas distintas hacia la misma situación y seguramente dentro de unos días volveré a cambiar de sentimientos.

El dinamismo de las emociones es sorprendente, es una señal de cómo un individuo aprende de una situación y adquiere roles distintos a medida que esta situación se desarrolla. Es complicado establecer esta pregunta sobre una situación y creer que ésta no se va a ver modificada en la medida que se desarrolla la misma. Establecer, por lo tanto, una norma es sumamente complicado, únicamente podremos fotografiar diferentes momentos de la misma y establecer algo parecido a un histograma.





Sin embargo, la vida en un individuo es esto, ¿no? Cambios.