Acabo de toparme con una verdad.
Me han socializado en una sociedad donde las mujeres somos educadas para vivir a través del sacrificio y del cuidado ajeno, ya sea por los hijos que nos promueven a tener, vendiéndonos la maternidad como el sueño de toda mujer, o por el cuidado de los seres queridos. Un ángel de la guardia.
No quiero sacrificar mi bienestar, mis deseos, mi felicidad, mis objetivos por nadie. No quiero vivir por y para los demás. No quiero necesitar la aprobación de mis padres, mis profesores, mi pareja, mis amigos para sentirme útil y sentirme bien conmigo misma.
Estoy cansada de todo ese malestar que me supone realmente dejar de preguntarme: ¿QUÉ QUIERO YO? por haberme preguntado ¿QUE ESPERA EL/ELLA QUE HAGA?
He puesto mi vida entre paréntesis por mi pareja, por mis padres y algunos profesores en repetidas ocasiones y quiero dejar de hacerlo. Quiero ser egoísta, pensar en lo que quiero y en cómo lo quiero e ir a por ello sin que ello implique dejar de pensar en los demás.
De una época a estar parte me he sentido invisible, me he minusvalorado en repetidas ocasiones porque alguien en mi vida no ha valorado algo que yo sabía que era bueno. Y QUIERO QUE NO VUELVA A PASAR.
Hoy, 21 de junio de 2014, quiero dejar patente mi intención. Quiero dejar claro lo que quiero en la vida y lo que quiero es SER FELIZ. Quiero ser una mujer autónoma e independiente. Quiero dejar de sacrificar mi bienestar por los demás. Quiero dejar de minusvalorarme. Quiero dejar de necesitar el reconocimiento ajeno.
Pienso que hacer esto no implica necesariamente dejar de pensar en los demás, porque para mi ser feliz también dependen de la felicidad de quienes estén a mi lado, y si estos realmente me quieren, serán felices con mi independencia y autonomía.
Salud.


