20.6.14

QUIERO

Acabo de toparme con una verdad.


Me han socializado en una sociedad donde las mujeres somos educadas para vivir a través del sacrificio y del cuidado ajeno, ya sea por los hijos que nos promueven a tener, vendiéndonos la maternidad como el sueño de toda mujer, o por el cuidado de los seres queridos. Un ángel de la guardia. 

No quiero sacrificar mi bienestar, mis deseos, mi felicidad, mis objetivos por nadie. No quiero vivir por y para los demás. No quiero necesitar la aprobación de mis padres, mis profesores, mi pareja, mis amigos para sentirme útil y sentirme bien conmigo misma. 

Estoy cansada de todo ese malestar que me supone realmente dejar de preguntarme: ¿QUÉ QUIERO YO? por haberme preguntado ¿QUE ESPERA EL/ELLA QUE HAGA?

He puesto mi vida entre paréntesis por mi pareja, por mis padres y algunos profesores en repetidas ocasiones y quiero dejar de hacerlo. Quiero ser egoísta, pensar en lo que quiero y en cómo lo quiero e ir a por ello sin que ello implique dejar de pensar en los demás. 

De una época a estar parte me he sentido invisible, me he minusvalorado en repetidas ocasiones porque alguien en mi vida no ha valorado algo que yo sabía que era bueno. Y QUIERO QUE NO VUELVA A PASAR.

Hoy, 21 de junio de 2014, quiero dejar patente mi intención. Quiero dejar claro lo que quiero en la vida y lo que quiero es SER FELIZ. Quiero ser una mujer autónoma e independiente. Quiero dejar de sacrificar mi bienestar por los demás. Quiero dejar de minusvalorarme. Quiero dejar de necesitar el reconocimiento ajeno. 

Pienso que hacer esto no implica necesariamente dejar de pensar en los demás, porque para mi ser feliz también dependen de la felicidad de quienes estén a mi lado, y si estos realmente me quieren, serán felices con mi independencia y autonomía.

Salud.



18.5.14

Adiós

¿Cuándo pensáis en la palabra "adiós" qué se os viene a la mente?

Cuando yo pienso en esa palabra me viene a la mente una situación que acaba y otra que comienza, perdón, una buena que comienza.

Nos puede resultar difícil despedirnos de alguien o de algo, puede que nos resulte hasta doloroso, pero ¿por qué? 

Tendemos a pensar que los buenos recuerdos son dolorosos. Cuando nos despedimos de la que creemos fuente de nuestra felicidad se tiende a pensar que todo se ha acabado y con el tiempo una aprende a ver las cosas desde una perspectiva diferente. Los buenos recuerdos son estupendos, maravillosos, aunque esa persona no esté a nuestro lado, aunque no estemos en un lugar que nos reconforte. 

Los buenos momentos nunca hay que eliminarlos de nuestros recuerdos, siempre debe estar ahí para decirnos: "eh tú, tienes razones para sonreír, porque aunque estés mal ahora, te lo has pasado de puta madre" Son momentos vividos y eso debería reconfortarnos no deprimirnos, ¿o no?

Claro que podemos pasarlo mal, joder es normal que lloremos, gritemos, nos comamos un litro de helado de chocolate con brownie y volvamos a llorar. Es normal, no tenemos ningún tipo de traumas, y si queremos verlo así, que sepáis que TODO EL MUNDO está repleto de traumas o de momentos difíciles. Pero todo acaba, llega un día en el que de repente te ríes y notas como te vas recomponiendo, cómo te levantas y sigues andando. Porque el mundo no acaba, a no ser que mueras, y si eres de los que creen en la vida después de la muerte pues esa suerte que tienes.

Que me lío, que ya no sé ni lo que escribo... Es lo que ocurre cuando te lanzas a escribir mientras una canción determinada que te recuerda a las despedidas bonitas, de esas que recuerdas emocionada. Y claro, llevo prácticamente todo el día encerrada en mi habitación leyendo para el (maldito y bonito) Trabajo Fin de Grado.

Que tengo ganas de verano en la playa. Que vienen cambios y despedidas. Que llegan nuevos buenos momentos.


Salud.

21.4.14

Gracias

Hay personas súper geniales por el mundo, extrañas, frikies, traumatizadas, acomplejadas, molestas, cariñosas, difíciles, sonrientes, positivas y negativas, contradictorias, bordes, tímidas, inmaduras, infantiles, humildes, generosas hasta decir ¡basta!, altruistas, complicadas, reflexivas, impulsivas, fantasmas, pagafantas, creativos, morales, comprensivas... A los cuales vas conociendo y poco a poco te vas enamorando de esas personas, porque son únicas e iguales al mismo tiempo, porque te aportan sensaciones no a menudo experimentadas, porque hacen que te sientas menos sola en este mundo, te hacen sentir querida y apreciada, te valoran por lo que eres y no por lo que puedes llegar a ser.



Yo hoy me siento realmente agradecida de tener lo que tengo y de ser lo que soy. Agradezco tener estos Amigos a mi al rededor, que cuando me caigo me ayudan a levantarme. Agradezco tener esta familia genial y estupenda, esta gran FAMILIA en la que confío plenamente, a los que quiero con locura y a los que me critican a la cara y sacan la cara por mi. Agradezco tener una Madre y un Padre estupendos, increíbles, inteligentes, expertos, críticos, que me quieren con locura, a los que valoro con cada paso en el camino.

La Familia para mi no es la sangre compartida, es más, si os soy sincera, hay personas con las que comparto sangre y no las quiero en mi vida. Para mi la Familia es algo más, muchísima más y de la que estoy enamorada. 

En mi Familia hay personas que entran nuevas y sin necesidad de rituales religiosos, sin ceremonias de boda o de bautizos. 

Hoy dejo de lado todo eso por lo que demasiadas me quejo, dejo de lado mi competitividad por ser mejor cada día, mis kilos de más, mis agobios y me centro en todas estas grandes personas.

Deberíamos hacer esto todos los días... ¿no creéis?

Salud.