19.6.13

FUTURO


¿Hay alguna palabra que contenga tantos sentimientos contradictorios?

Él siempre ha estado presente, pero es ahora, a mis veintidós años, cuando más lo siento cerca, presionandome para que sea la mejor versión de mi misma, la mejor versión de mi vida. Es ahora cuando más me pregunto ¿nuestro destino está escrito o nosotros/as somos quienes decidimos qué hacer con nuestra vida? No sé la respuesta a esa pregunta y me empiezo a cuestionar si alguien puede asegurarla cien por cien seguro/a de la misma.

Lo que si es cierto que el futuro llega, lo queramos o no. Siempre llega. 

Y yo que lo sé y que estoy en un momento tan crucial en mi vida tengo miedo, bueno... ¿y quién no?  Bueno para seros sincera, estoy aterrada. Me queda un año para terminar y aun tengo mi vida un poco patas arriba, sé lo que quiero y en mi mente la pregunta y viene, continuamente ¿puedo realmente decidir yo lo que quiero? Da lo mismo, iré a por ello, siendo la respuesta si o no.

¿Qué da más miedo, saber lo que quieres y temer no conseguirlo o no saber qué hacer con tu vida? 

Una vez alguien me dijo que en esta vida hay que ser decidida e ir a por todas. Eso haré.

Hay dos creencias que me limitan, una es no conseguir lo que quiero y otra es perder lo que tengo. Sé que estas dos cuestiones no hacen más que entorpecerme en estos días, miro el horóscopo buscando la solución a ese problema cuando ya sé de antemano que no me la van a dar, pero hoy en día, cuando todo parece haberse vuelto un poco más líquido, más vaporoso, en el que las relaciones, los gustos, las modas son tan efímeras como el humo del cigarro que te fumas en una tarde de verano, ¿cuál es la mejor solución? Estoy abierta a sugerencias.


Busco inspiración que me ayude a acabar con estos miedos limitantes.



14.5.13

FLY

La música.

Muchos de los grandes pensadores y pensadoras de la historia han reflexionado sobre el poder subjetivo de la música, y lo que eso trae consigo. No me pararé aquí, no os voy a hablar de los grandes pensadores, no es eso lo que se debate en mi interior ahora. 

Ahora, con esta canción sonando en mis oídos a altas horas de la madrugada me viene a la mente muchas emociones, todas ellas intensas. Ilusión por algo que aun no había empezado, ni si quiera me lo hubiese imaginado; seguridad, esa seguridad que te aporta el estar bien contigo misma, el mirarte al espejo y ver a la persona que habías soñado ser, a ponerte la ropa ajustada sin miedos, a andar por la calle pisando fuerte, con la cabeza bien alta y con una sonrisa en tus labios; madurez, si, para mi era algo nuevo en aquel entonces, había aprendido mucho ese último año y sentía que no era la misma, había cambiado... ¿Qué diría esa yo si me viese ahora aquí, en tercero de carrera, con unas metas antes inimaginables para mi? ¿Qué diría esa yo de mis nuevas motivaciones, de mis nuevas alegrías y tristezas, de mis ganas y mis miedos? Pero si, cambiamos, maduramos. Estos tres últimos años para mi han pasado como un rayo de luz en una mañana invernal, casi en un instante... Juraría que aun tengo diecinueve años y no veintidós. Sentía que tenía mucho que ofrecer, que mi vida estaba comenzando, una nueva etapa se habría ante mi con la promesa de ser una de las más felices de la que hasta entonces había sido mi vida, y si, así ha sido, ¿qué si tengo mucho que ofrecer? Por supuesto. 

Ha cambiado mucho mi vida desde aquel octubre-noviembre de 2010, sobre todo he cambiado yo, pero mi esencia ese yo que Bourdieu denominó habitus está casi inmutable, y es que me siento, en lineas generales, orgullosa de lo que soy, de los cambios que estos tres últimos años ha habido en mi.

Aun me queda mucho por recorrer, muchos sueños por cumplir y numerosos miedos que perder. Sin embargo, la pregunta sigue ahí, en el aire, ansiosa de ser contestada ¿qué será de mi vida dentro de poco más de un año, cuando haya terminado la carrera? ¿Cumpliré mi sueño de irme con él fuera de España, de empezar nuestra vida?... Espero que si.




Chaqueta vaquera, trastero / Pantalones y bolso, Massimo Dutti / Zapatillas, Springfield 




9.5.13

TWO FACES





Blazer, Zara / Camisa, Massimo Dutti / Shorts, Zara


"Sigue constituyendo un hecho extraño y casi inexplicable que en la ciudad de Atenas, donde las mujeres llevaban una vida casi tan recluida como en Oriente, de odaliscas y esclavas, el teatro haya producido personajes como Clitemnestra y Cassandra, Atosa y Antígona, Fedra y Menea y todas las demás heroínas que dominan todas las obras del "misógino" Eurípides. Pero la paradoja de ese mundo, donde en la vida real una mujer respetable casi no podía mostrarse por la calle y en cambio en las tablas a mujer igualaba o incluso sobrepasaba al hombre, nunca ha sido explicada de modo satisfactorio. En las tragedias modernas encontramos la misma predominancia. En todo caso, basta un estudio muy rápido de la obra de Shakespeare para advertir que persiste esta predominancia desde Rosalinda hasta Lady Macbeth. Lo mismo ocurre con el teatro de Racine; seis de sus tragedias llevan el nombre de sus heroínas; y ¿qué personajes masculinos de su teatro podemos comparar con Hermiona, Andrómaca, Berenice, Roxana, Fedra y Atalía? Igual pasa con Ibsen; ¿qué hombres podemos poner al lado de Solveig y Nora, Hedda e Hilda Wangel y Rebecca West?"




F.L. Lucas, Tragedy, págs. 114-115.