21.2.17

PARA TI, POR MI

Es difícil, es tremendamente complicado volver a desnudarte ante personas desconocidas. Exponerte a que vean tus miedos, tus inseguridades, tus logros, tus derrotas, cómo eres y lo que quieres ser. Es difícil. Muy difícil. 

¿Por qué no he vuelto a publicar una entrada? ¿Por qué no subo vídeos a YouTube?

La respuesta es fácil para vosotros y complicada para mi. Tengo miedo.

Veréis mi vida en términos físicos no ha cambiado mucho desde la última entrada que publiqué en este blog, desde el último vídeo que publiqué en YouTube. Quería volver cómo quién volvía de las Américas, llena de logros, de metas cumplidas, sientiéndome satisfecha para demostraros, no, para demostrarme que podía, que puedo hacerlo, que las cosas eran fáciles, que la vida es fácil. 

Pero todo es más complicado y más fácil al mismo tiempo, no es que no haya tenido logros, no es que  sea una fracasada. No, es que las cosas no siempre salen como quieres.

Cuando entras de lleno en la piscina de los adultos y no sabes nadar del todo bien, te hundes, tragas agua, mucha agua, dejas de respirar durante algunos segundos e intentas sobrevivir de la mejor forma qué puedes. Primero torpemente, manteniéndote a flote, y después poco a poco consigues empezar a nadar. Así es como me he sentido y aun me siento, ya consigo nadar, pero me he llevado más de una ahogadilla. 

Mi percepción de lo que importa ha cambiado, mi forma de pensar sobre algunos aspectos también. Yo he evolucionado. Y no, no me malinterpretéis, no evolucionas de una forma ascendente, no es como una escalera. La vida, tal y como yo la entiendo, es un camino que a veces tiene baches y te puedes tropezar, en el que vas recorriendo diferentes tramos, unos más bonitos que otros, pero todos pertenecen al mismo camino, al que muchas veces tienes que ir construyendo y otras te viene dado. 

Ahora mismo estoy terminando de superar algunas contradicciones que tengo con mi socialización, con algunos de mis valores. Pero, no os preocupéis, sigo luchando, sigo nadando. 

Intento a mi manera, hacer de este mundo un poco mejor. Sigo luchando por lo que quiero.

¿Y sabéis lo bueno de todo esto? Que he aprendido a valorar lo que realmente importa, que no es qué tengo o cuánto he conseguido, no son mis logros profesionales, sino mi familia, mis amigos, mi pareja. Las personas que tengo para mi, son mi gran apoyo.

He conseguido superar la barrera dependencia-independencia. He logrado ser independiente, autónoma y al mismo tiempo cuidar y valorar a mi familia. Saber identificar cuáles son las variables dependientes y cuáles las independientes.

He aprendido que la vida es bonita aunque no sea cómo yo imaginaba y que puedo ser feliz. Que tiene matices increíbles en los que si te fijas, pueden brillar más que cualquier estrella. Que si te caes, puedes levantarte, he aprendido a dejar que me ayuden personas que nunca habrían traspasado mi barrera, mi muro. He aprendido a aceptarme, a perdonarme, a relativizar los problemas. He aprendido a amar, a amar bien con ese amor que te da alas y que te empuja a conseguir todo lo que quieras. He descubierto defectos que de no haber sido por los tropiezos nunca habría descubierto. He aprendido a valorarme, a que no ofende quien quiere sino quien puede, a dejar de lado mis prejuicios y he descubierto personas increíbles que de no haberlos dejado me habría perdido. He aprendido que no es oro todo lo que reluce, que las idealizaciones no llevan a nada bueno y que no ser conscientes de eso no nos hace ningún bien. He descubierto que puedo ser feliz con una vida diferente a la que soñé.

¿Y sabéis qué?

Tengo muchas, muchas ganas de saber qué más me espera, porque sé que serán cosas maravillosas y unas un poquito menos, y estoy preparada para dar el siguiente paso, a aprender una nueva forma de nadar que me haga ir a un ritmo diferente. Y, sobre todo, tengo muchas ganas de compartir todo esto con él, con mi familia, con mis viejos y mis nuevos amigos, porque sin ellos, nada tendría sentido.

Nos vemos pronto.




PD: Ori Tali Ma.

31.8.15

MOORNING HAS BROKEN

Hola de nuevo, he estado desaparecida durante un tiempo y he estado jugando a ser cosas que no soy. He jugado a ser ama de casa, a ser una amargada, a ser una vaga. He jugado también a no pensar, a dejarme llevar, a comer, a comer mucho. He jugado con la ansiedad, con ser cotilla, a aparentar que me interesan puntos de vista que me son completa y absolutamente indiferentes. He jugado a que no me interesaba la política y he soñado con la persona que solía ser y que aun soy. De no ser cierto esto último no me sentiría como una mierda conmigo misma.

Me he rodeado de gente con la que no siento ningún tipo de vínculo, con la que he sido crítica durante toda mi vida y que de haber sido yo hubiera ignorado desde el minuto 0.

He dejado que me falten el respeto, que me tomen como estúpida y lo peor he dejado que me afecte, faltándome el respeto a mí misma.

¿Sabéis que os digo? QUE SE ACABÓ.

No digo que la persona que he descrito en líneas anteriores no pueda ser también yo, de hecho lo he sido, pero desde luego NO es lo que quiero ser ni lo que nunca he sido.

No sé qué mierdas me ha pasado, supongo que el proceso liminal ha desembocado en la pérdida de identidad, y sobre todo, en la pérdida de lo que yo soy y quiero ser. No me voy a mortificar más por mi actitud estos últimos meses, me merezco mi perdón y mi respeto.

Vuelvo con ganas, con ganas de cambiar y de luchar por lo que yo creo.

Quiero volver a llevar una vida sana, hacer deporte, mimarme, quiero volver a devorarme libros que no sean best seller, quiero crear un contenido diferente en YouTube, quiero demostrarle al mundo cómo soy, porque me quiero y me considero una tía cojonuda que se ha equivocado. Quiero respetarme y darles a los demás el respeto que merecen. Quiero valorar más lo que tengo y darle a los hechos la importancia que yo crea conveniente. Quiero recuperar el poder de mi vida.

Y a todas las personas que he dejado que me hagan daño en este tiempo no les voy a dar más ese poder, porque ese poder me pertenece.




YO SOY LA DUEÑA DE MI VIDA.

23.3.15

Bandera Blanca

Hoy es un día de mierda, a estos días hay que llamarlos como son, sin rodeos.

Si pudiera hacer lo que quisiera me iría derechita a la cama, no es por ser derrotista pero necesito expulsar toda ponzoña.

Hoy parece que todo está boca abajo, ayer todo parecía volver a ser como siempre ha sido entre nosotros y de repente, volvemos a Madrid y vuelve toda la mierda que nos ha envuelto de un tiempo a esta parte.

No os voy a mentir, estoy hecha polvo. Tengo ganas de desaparecer, de no existir, aunque sólo sea por un tiempo indefinido. He perdido toda esperanza, he tocado fondo…

Sabéis que siempre me ha gustado mirar el lado bueno de las cosas, pero hay veces que necesitas que la tormenta arrase con todo, se lleve el dolor y el sufrimiento, las broncas, las malas palabras y malos gestos y entonces, después de que haya llovido suficiente, después de todo… Después de todo saldrá el Sol, permitiendo que una nueva vida vuelva a resurgir, con energías nuevas y fuertes.


La guerra termina aquí, no pienso seguir luchando contra el gigante que para mí representa todo esto, me rindo.