17.10.13

Veintitantos

Me he sentido inspirada, así de repente... ¿Y cómo hacer para no dejarse llevar por esa sensación?



He leído un texto que hablaba sobre lo que implica tener veintitantos, cómo ha cambiado nuestra visión del mundo en comparación con los diecitantos. 

Comienza el texto alegando a que le llaman la "primera crisis del primer cuarto de vida", y es cierto, entiendo siempre por crisis como proceso de cambio. Nos encaminamos, más que nunca hacia la madurez con todo lo que ello implica, andamos medio perdidas/os intentando orientarnos hacia dónde va nuestra vida, muchos de nosotros incluso nos planteamos qué queremos de la misma.

No sólo es que tu círculo de amigos se va cerrando, sino que dejas atrás muchas amistades que creías para toda la vida y típicos a parte, es cierto que cada uno va haciendo su vida, más aun cuando tienen pareja. Y es ahí donde no me he sentido identificada, porque habla de ligues, de tíos, en su caso, que entran y salen de tu vida. Pero yo, que tengo pareja, he reflexionado cómo vemos las relaciones cuando tenemos eso diecitantos y cómo la veo yo ahora. Todo hay que decirlo, gracias a la persona que tengo a mi lado.

Una relación es confianza, respeto, amistad, amor, pasión y sobre todo risa, mucha risa. Por que en la vida hay que reírse de todo, pero especialmente de una misma, la risa lo cura (casi) todo.

A los veintitantos empiezas a darte cuenta que lo único que al final nunca te falla es tu familia, que la vida es cómo tu te la tomes, que no decides en muchas situaciones las circunstancias de la vida pero si eliges qué hacer con esas situaciones. Aprendes la importancia de ser una persona independiente y lo que cuesta llegar a ese punto.

Empiezas a darte cuenta que independencia no significa estar sóla y valerte únicamente por ti misma, que pedir ayuda no implica ser débil, que todos necesitamos apoyarnos de vez en cuando sobre algún amigo/a. Que el que algo quiere algo le cuesta. 

Que no existe la media naranja, que cada una de nosotras somos naranjas enteras y maduras. Que la relación, sea del tipo que sea, es similar a una planta, que hay regar y mimar cada día porque sino se muere. Que incondicional sólo es el amor de una madre/padre, y que en muchos casos ni eso.

Que no todo depende de ti misma, que la vida no es siempre justa. Que eso de que la vida son dos días es una gran mentira. Aprendes que el Carpe Diem no es tan idílico, empiezas a preocuparte cada vez más por el futuro y dejas de vivir cada día como si fuera el último.

Empiezas a valorar más las cervecitas/comidas/cenas con los amigos/familia que un botellón con desconocidos y una discoteca, que prefieres un debate antes que emborracharte. Aprecias los momentos de tranquilidad, aprecias cada vez lo que tienes porque empiezas a entrever lo que cuesta tenerlo.

Que amor sin respeto no es amor. Que los cuentos de hadas, son eso, cuentos. Aprendes lo peligroso de los prejuicios, de la ignorancia y de lo que damos por sabido sin cuestionarnos antes si realmente es así. 

Que TÚ PUEDES.




Para ver la entrada de la que hablo pinchar AQUÍ, por cierto me encantó su Blog.


Camisa, Pantalones, Bolso y Chaqueta/Zara; Zapatos/Stradivarius.



28.9.13

Zius


Os presento a Zeus, el perro más lindo después de mi perra Nana.

Para quedar con él me puse unos Levi's antiguos o "vintage" (cómo prefiráis llamarlo), una camisa de Massimo Dutti con botones en la espalda, unos zapatos de Lefties y mi nuevo (y precioso) bolso de Zara que podéis encontrar PINCHANDO AQUÍ.




Por cierto, si queréis saber qué más me he comprado este mes podéis verlo en mi nuevo video de MI CANAL DE YOUTUBE:

26.9.13

AUTUMN

El verano se ha acabado.


Ha empezado una estación y a su vez una nueva etapa. No un punto y a parte, es más bien un punto y seguido. He acabado el verano siendo una persona más grande, no me refiero sólo a esos kilitos de más que se han adherido a mi trasero, que también, sino que he crecido como persona.

Yo que me veía pequeñita al comienzo del verano he acabado por darme cuenta que el "Yo Puedo" que tantas veces me repito a lo largo de los días es cierto, que es verdad que puedo. Me veo más grande, más adulta y al mismo tiempo siento que me queda tantísimo por crecer... Es curioso, cuánto más aprendes en esta vida más ansiedad por saber más y más y más. Es parecido a cuando eras pequeña te proponías llegar al horizonte y nunca llegabas.

Desconozco si alguna vez en la vida nos decimos a nosotros mismos "ya es suficiente". No me gusta decir que por naturaleza somos seres incorfomistas, puesto que creo que eso no es cierto. Ese pensamiento es fruto de la sociedad y el contexto histórico en el que nos vemos envueltos todos y cada uno de nosotros. Una sociedad que entiende el progreso de forma ascendente, en la que nunca hay un horizonte al que llegar.

Pienso que ser incorformista en la vida es una condena y una bendición. Al mismo tiempo que nos permite crecer como personas, nos condena a no valorar como se merece lo que tenemos en nuestras vidas, una actitud horrible a mi parecer.

Creo que puedo llegar lejos en mi vida, tengo hambre de más, ahora sé que puedo. 

Los veinte años es una etapa de lucha continua, en la que buscamos nuestro lugar en la vida, por eso fallamos tan a menudo. Pero, ¿acaso la vida no es ensayo-error?





Lo dicho, empieza una nueva oración en el texto de nuestra vida, un nuevo camino, comienza el Otoño.