He leído un texto que hablaba sobre lo que implica tener veintitantos, cómo ha cambiado nuestra visión del mundo en comparación con los diecitantos.
Comienza el texto alegando a que le llaman la "primera crisis del primer cuarto de vida", y es cierto, entiendo siempre por crisis como proceso de cambio. Nos encaminamos, más que nunca hacia la madurez con todo lo que ello implica, andamos medio perdidas/os intentando orientarnos hacia dónde va nuestra vida, muchos de nosotros incluso nos planteamos qué queremos de la misma.
No sólo es que tu círculo de amigos se va cerrando, sino que dejas atrás muchas amistades que creías para toda la vida y típicos a parte, es cierto que cada uno va haciendo su vida, más aun cuando tienen pareja. Y es ahí donde no me he sentido identificada, porque habla de ligues, de tíos, en su caso, que entran y salen de tu vida. Pero yo, que tengo pareja, he reflexionado cómo vemos las relaciones cuando tenemos eso diecitantos y cómo la veo yo ahora. Todo hay que decirlo, gracias a la persona que tengo a mi lado.
Una relación es confianza, respeto, amistad, amor, pasión y sobre todo risa, mucha risa. Por que en la vida hay que reírse de todo, pero especialmente de una misma, la risa lo cura (casi) todo.
A los veintitantos empiezas a darte cuenta que lo único que al final nunca te falla es tu familia, que la vida es cómo tu te la tomes, que no decides en muchas situaciones las circunstancias de la vida pero si eliges qué hacer con esas situaciones. Aprendes la importancia de ser una persona independiente y lo que cuesta llegar a ese punto.
Empiezas a darte cuenta que independencia no significa estar sóla y valerte únicamente por ti misma, que pedir ayuda no implica ser débil, que todos necesitamos apoyarnos de vez en cuando sobre algún amigo/a. Que el que algo quiere algo le cuesta.
Que no existe la media naranja, que cada una de nosotras somos naranjas enteras y maduras. Que la relación, sea del tipo que sea, es similar a una planta, que hay regar y mimar cada día porque sino se muere. Que incondicional sólo es el amor de una madre/padre, y que en muchos casos ni eso.
Que no todo depende de ti misma, que la vida no es siempre justa. Que eso de que la vida son dos días es una gran mentira. Aprendes que el Carpe Diem no es tan idílico, empiezas a preocuparte cada vez más por el futuro y dejas de vivir cada día como si fuera el último.
Empiezas a valorar más las cervecitas/comidas/cenas con los amigos/familia que un botellón con desconocidos y una discoteca, que prefieres un debate antes que emborracharte. Aprecias los momentos de tranquilidad, aprecias cada vez lo que tienes porque empiezas a entrever lo que cuesta tenerlo.
Que amor sin respeto no es amor. Que los cuentos de hadas, son eso, cuentos. Aprendes lo peligroso de los prejuicios, de la ignorancia y de lo que damos por sabido sin cuestionarnos antes si realmente es así.
Que TÚ PUEDES.
Para ver la entrada de la que hablo pinchar AQUÍ, por cierto me encantó su Blog.
Camisa, Pantalones, Bolso y Chaqueta/Zara; Zapatos/Stradivarius.






