Voy a volver a escribir, lo echaba de menos, y creo que es una de las mejores formas de encontrarme conmigo misma. Tener los auriculares, escuchar una buena canción y dejarme llevar. Sacar todo lo que está dentro de mi, dejar que las palabras fluyan desde lo más profundo de mi ser, y hacerlas texto.
Estoy ante una situación en la que nunca me había me había visto involucrada. Y, joder, me asusté. Supongo que es normal (cómo odio esa palabra).
He pasado en estos meses por miles de estados de ánimo. Triste, deprimida, contenta, eufórica, pasiva, enfadada, rabiosa... Me planteé seriamente la esquizofrenia. No me gustaba yo, ni lo que estaba haciendo ni cómo afrontaba la vida. Esto hacía que no hiciera otra cosa que volver de nuevo al principio, sin solucionar absolutamente nada.
Que si, que seré una pesada, una feminazi pesada. Pero es la purita verdad.
Me encontraba (y aun me encuentro) en lo que un antropólogo (Turner) denomina proceso Liminal. Digamos que este señor decía que todas las personas teníamos unos ritos de paso marcados y que claramente el contenido de estos dependía del contexto cultural en el que nos encontrásemos. Pues bien, estos ritos de paso se caracterizaban por tener tres pasos: el proceso pre-liminal, el liminal y el post-liminal. El proceso liminal es aquel en el que no terminas de dejar atrás el momento en el que te encontrabas y que no termina de llegar el nuevo camino. No es muy difícil entender en qué consisten son los otros dos estados. Digamos que estoy en "tierra de nadie", en la nube. Y me he sentido perdida.
Tengo que confesar que, gracias a "dios", no me siento ya tan perdida y es porque estoy ya casi casi saliendo de ese proceso. En las puertas vamos.
Tengo ganas de que venga el nuevo camino, y eso que antes estaba terriblemente aterrada. Pero si algo no soy es cobarde y afronto mis miedos con mayor o menor facilidad. Este, claramente, me ha costado lo mío.
Estoy segura que vienen grandes cosas y por ello me he propuesto tres objetivos y cuando lo haga... Me voy a sentir jodidamente bien.
Bueno que os dejo ya, que Adri me ha preparado pizza y mañana empiezo a cumplir mis objetivos, entre ellos la dieta.
Salud,
Tengo que confesar que, gracias a "dios", no me siento ya tan perdida y es porque estoy ya casi casi saliendo de ese proceso. En las puertas vamos.
Tengo ganas de que venga el nuevo camino, y eso que antes estaba terriblemente aterrada. Pero si algo no soy es cobarde y afronto mis miedos con mayor o menor facilidad. Este, claramente, me ha costado lo mío.
Estoy segura que vienen grandes cosas y por ello me he propuesto tres objetivos y cuando lo haga... Me voy a sentir jodidamente bien.
Bueno que os dejo ya, que Adri me ha preparado pizza y mañana empiezo a cumplir mis objetivos, entre ellos la dieta.
Salud,
Patricia.
PD: He hecho una lista en Spotify con las canciones que me están ayudando a salir de todo esto os dejo el link por si os apetece escucharla :)

Yo muchas veces me encuentro en esa tierra de nadie, pero sé que la mayor parte de las veces es mi culpa, porque espero a que llegue X momento que sé que va a llegar y mientras tanto solo dejo pasar lo que sea... y no debería ser así.
ResponderEliminarmuchos ánimos con todo lo que venga! que hay que intentar sacar provecho de todo!
Igual te sientes así porque estás esperando una señal y la señal es que no te sientes cómoda. Haz por cambiar esa situación, la vida ya es lo suficientemente jodida como para quedarte esperando a que venga la suerte a ti. Vales mucho Paula.
EliminarUn besito y ¡ánimo!
Patricia.
Me recuerdas demasiado a mi.
ResponderEliminarEnhorabuena por todos tus proyectos, de verdad.
(Se feliz)